IMG-20151219-WA0007Lionel Rodríguez Hernández y Sylvia Rojas de Rodríguez respiraron aliviados cuando su hijo Juan Carlo, o sea yo, lloró fuertemente esa noche del 17 de julio de 1971 en el Hospital General de Madison, Wisconsin, EEUU, pues ya habían tenido una pérdida un año antes. Tres años después nació su hermano Luis Mariano, y la familia estaría completa.

Mi infancia, con múltiples viajes a Disney y Margarita, gracias al trabajo y el amor de sus padres, fue feliz; mi adolescencia, con un casi constante bullying en el colegio por ser sobrino político de la directora, entre otras cosas, fue una pesadilla. Sólo a finales de cuarto año, cuando al fin me enfrenté y vencí de un ‘ñazo en la nariz al atormentador de turno en una pelea, fue que empecé a hacer amigos de verdad.

Luego de considerar biología y veterinaria –hasta fui admitido en la escuela de la Universidad Central de Venezuela en Maracay, estado Aragua– y dada la demora en iniciar en esa escuela por varias irregularidades, decidí probar suerte en la escuela de Turismo del Instituto Universitario de Nuevas Profesiones. Revisé su pénsum, y pedí el de Publicidad también, “por no perder”. Me gustó más, y se inscribe. Termino en tres años la carrera y me gradúo como Técnico Superior en Publicidad y Mercadeo, pero la tesis y, por consiguiente, recibir el título, me toma dos más.

Lo más divertido: nunca ejercí, pues conseguí un trabajo en DHL Worldwide Express como agente de atención al cliente, y estaría allí cinco largos años olvidándome de los esfuerzos por graduarme, prueba fiel de que “muchacho no es gente”. Luego probé suerte como gerente de ventas en una empresa de servicio de TV para hoteles (cuatro meses), vendedor de equipos médicos (un mes) y profesor de inglés (cuatro años). Con los treinta años pasados y sobre la espalda, ya no quiero pasar la vida mediocremente y vuelvo a mi primer amor: presenté el examen para ingresar en la escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello en 2003. Con 37 años soy el estudiante de mayor edad de la promoción de 2008 en mención Periodismo.

He trabajado en El Nacional, Últimas Noticias, Sexto Poder y algunos diarios menores y al menos una revista, con una columna recurrente sobre la influencia de la tecnología llamada Tecnicidades en algunas publicaciones. En 2017 el amor, tanto propio como ajeno, me hacen usar el pasaporte azul y me mudo a Orlando, Florida, a diez minutos de Universal Studios –so close, yet so far away.

Este blog está compuesto de algunos cuentos que se me ocurren cuando no pienso tanto en las realidades del mundo, aunque casi todos están basados en hechos que me ocurrieron a mí. Me encantaría leer sus comentarios sobre mi trabajo, y al final del blog pueden encontrar los enlaces para seguirme en donde más les guste. Mi página personal, donde está toda mi presencia en la web, está en http://thisisjuancarlo.com.